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EL TIEMPO DE LAS MARIPOSAS

Publicado: 2012-11-24

(Aída García Naranjo Morales)

“Las hermanas Mirabal han legitimado la lucha de las mujeres universalmente, pues 'las mariposas', como se las llamó en el tiempo de la dictadura de Trujillo en la República Dominicana aún viven y su ejemplo se recuerda al conmemorar cada 25 de noviembre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Su vida e injusto asesinato nos sirve a todas y todos para repudiar la violencia contra las mujeres y es un eslabón más en la construcción de una cultura de paz”. Afirmaciones de Minou Tavárez Mirabal, Diputada Nacional en la República Dominicana e hija de héroes nacionales mártires de la patria.

El último 14 de noviembre en Montevideo compartí la tarde con Minou Tavárez Mirabal en el conversatorio “La historia personal detrás de la fecha emblema por la No Violencia hacia las Mujeres”, que organizó ONU Mujeres en Uruguay. Mi amistad con Minou, como se le conoce familiar y públicamente, lleva casi una década, desde que ambas participáramos en el IV Encuentro como líderes latinoamericanas invitadas a España por la Fundación Carolina y el Instituto de la Mujer de España (Ministerio de la Mujer, hoy disuelto por el Partido Popular, bajo el argumento de la crisis económica en España).

Minerva Josefina Tavárez Mirabal, nacida el 31 de agosto de 1956 en Ojo de Agua, Salcedo, es una filóloga y política dominicana. Diputada del Distrito Nacional para los períodos 2002-2006, 2006-2010 y 2010-2016. Minou es actualmente Vicepresidente de la Confederación de Parlamentarios de las Américas (COPA) y fue elegida miembro del Comité Ejecutivo de Parlamentarios para la Acción Global (PGA) durante el foro anual de esa organización, realizada en enero de 2010. Fue vicecanciller de la República Dominicana para el periodo 1996-2000. Se plantea como reto ser candidata a la Presidencia de la República Dominicana en el 2016.

Minou Tavárez es hija de Minerva Mirabal, la más emblemática de las “mariposas”, que fundó con su compañero, Manuel Aurelio Tavárez Justo, el Movimiento clandestino 14 de junio en 1959, el mismo que, tras el asesinato de las hermanas Mirabal en Santo Domingo, y gracias a su lucha, lideró las acciones para dar fin a la dictadura de Rafael Trujillo, quien encabezó uno de los gobiernos más sangrientos de América Latina.

Durante el encuentro con Minou también se proyectó el largometraje “El tiempo de las mariposas” (seudónimo que usaban las tres hermanas: Mariposa 1, Mariposa 2, Mariposa 3), adaptación del director español Mariano Barroso de la novela de Julia Álvarez. El largometraje es protagonizado por Salma Hayek y Edgard James Olmos. Minou también presentó un archivo de fotos inéditas que comparto junto con éste artículo (123 fotografías de las cuales hemos seleccionado algunas).

FEMINICIDIO EN REPÚBLICA DOMINICANA

Tavárez Mirbal informó que en los dos últimos años en Santo Domingo han sido notificados 509 feminicidios, mientras que de enero a octubre del presente año se han registrado 8,596 denuncias de violencia contra las mujeres, tan sólo en la capital del país. En la República Dominicana el 24% de las mujeres entre los 15 y 49 años han sufrido violencia de género, mientras que el 40% de las mujeres separadas o divorciadas ha padecido violencia.

¿Cómo no informar, cuando me tocó mi intervención en el evento, lo que para nosotros significó en noviembre del 2011 tipificar el feminicidio (hace justamente un año)? Más adelante veremos cómo está la situación en el Perú.

“Es mucho lo que hemos logrado las mujeres dominicanas” subrayó Tavárez, y destacó que en Santo Domingo ya se viene realizando un trabajo importante desde el sistema de justicia, tras aprobar la ley 2497, que sanciona la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica para garantizar una efectiva implementación de la misma. La diputada concluyó su ponencia al recordar a su madre, Minerva Mirabal, relatando lo que ésta respondía cada vez que veía amenazados sus sueños de revolución y justicia en Santo Domingo: “No se equivocó mi madre, dijo Minou, cuando ante las advertencias ella respondía: si me mata Trujillo yo sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”.

VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL PERÚ

En el caso del Perú, según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar - ENDES del Instituto Nacional de Estadística e Informática – INEI, se pueden advertir los siguientes hechos registrados en una de mis últimas publicaciones, “Mujeres Peruanas; Línea de Base Siglo XXI”. Según la Encuesta Demográfica y Salud Familiar (ENDES 2011), el 38.9 % de las mujeres alguna vez unidas entre 15 a 49 años, sufrieron en algún momento en su vida violencia física y sexual por parte de su pareja.

Del total de mujeres en edad reproductiva y alguna vez unidas, el 41.2% sufrió violencia física alguna vez por parte del esposo/compañero y el 27.9% por parte de otras personas. Es decir, cuatro de cada diez mujeres han sido víctimas de violencia física por parte de su esposo o compañero, y una de cada cuatro de personas.

- El 15.9 % de mujeres señala que frecuentemente ha sido objeto de maltrato físico por parte del esposo y/o de otros.

- El 19.4% de mujeres que ha sufrido violencia física por parte del esposo/compañero u otras personas, acudió a alguna institución para solicitar ayuda.

Asimismo, según el estudio multicéntrico de la Organización Mujndial de la Salud (OMS) sobre la salud de las mujeres y la violencia en pareja: violencia física y sexual realizado por Flora Tristán y la Universidad Cayetano Heredia en Lima y Cusco, está sucediendo lo siguiente:

- El 51% de las mujeres entrevistadas en Lima y el 68.9% en Cusco sufrieron alguna vez violencia física o sexual por parte de su pareja.

- La violencia sexual perpetrada por la pareja ha sido experimentada alguna vez por el 46.6% de las mujeres del departamento del Cusco y el 22.5% de las mujeres en Lima.

- Con relación al abuso sexual infantil, el 19.6% de las entrevistadas de la ciudad de Lima y el 23% de la ciudad del Cusco señaló violencia sexual antes de los 15 años.

En consideración a que la violencia contra las mujeres que se produce en el ámbito familiar es un problema social, de salud pública y de derechos humanos, se han realizado acciones que promueven su erradicación, entre ellas queremos destacar los CEMS (Centros de Emergencia Mujer).

El Ministerio de la Mujer recibió en octubre el "Premio de las Américas 2012", en reconocimiento a su labor a favor de las víctimas de violencia mediante la implementación de los Centros Emergencia Mujer (CEM).

POLÍTICAS PÚBLICAS CONTRA EL FEMINICIDIO Y CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER

El Informe Nacional sobre Feminicidio de CLADEM-Perú, elaborado por CMP Flora Tristán y Demus revela que entre enero 2004 y julio 2007, 403 mujeres fueron asesinadas en varias regiones del país, con un promedio de 9 mujeres al mes. En el mismo período, 306 mujeres sufrieron atentados que pusieron en riesgo sus vidas, 7 por mes. Sólo en el 2007 hubo 68 víctimas, de las cuales 30 se salvaron de morir.

Flora Tristán actualizó las cifras en 2008, revelando que el número creció a 15 casos por mes y en el año 2009, en el primer mes se elevó en 53 por ciento, según el registro de DEMUS.

En el periodo comprendido entre el año 2002 hasta octubre del 2012, el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual (PNCVFS) del MIMP, atendió 385 mil 792 casos nuevos y reincidentes por situaciones de violencia familiar y sexual, a través de los 168 Centros Emergencia Mujer (CEM) a nivel nacional.

El Feminicidio es el último paso en una escala de violencia contra las mujeres.

En el meollo de todo esto está el porqué son las mujeres víctimas de estas agresiones. La violencia familiar en nuestro país es una expresión de discriminación contra la mujer y de los roles de género inequitativos contra los que tenemos que luchar. La violencia no discrimina edad, nivel socioeconómico o educativo, lo que representa un gran reto en la implementación de estrategias, que deben ser cada día más eficaces y diligentes frente a esta problemática.

En lo que va del año (octubre 2012) en el Perú se registraron, según datos del MIMPV, 63 casos de feminicidio y 76 tentativas de feminicidio; es decir, 6 mujeres asesinadas por razones de género en promedio mensual.

Hace una década y media, primero a través del Promudeh, posteriormente a través del MINDES y actualmente a través del MIMPV, la política pública en torno a la mujer ha estado vigente en el país. Los Centros de Emergencia Mujer (CEM) son una respuesta para facilitar el acceso a los servicios necesarios para la mujer víctima de violencia familiar desde sus inicios, en 1999.

En el año 2001 se creó el Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual, que responde a las políticas del sector Mujer, ejecutando acciones de atención, prevención y generando información sobre la problemática de la violencia familiar y sexual. Los CEMs son administrados por este Programa. Actualmente, los CEMs funcionan de manera articulada con otros sectores e instituciones de la localidad, dando resultados positivos en el apoyo que se le brinda a las afectadas por esta problemática. A la fecha se cuenta con 168 Centros Emergencia Mujer a nivel nacional, que cubren el 100% de los departamentos en el Perú. Queda pendiente la urgente atención de diferentes provincias.

El año pasado, durante el tiempo que estuve al frente del MIMDES, este ministerio elaboró un proyecto de ley para tipificar el delito de feminicidio en el Código Penal, modificando su artículo 107 del Código Penal. El objetivo de la iniciativa, que se convirtió en ley en diciembre de 2011, fue para que los crímenes cometidos por un hombre al asesinar a su pareja o ex pareja no fuesen calificadas como un parricidio sino como un feminicidio e incrementar las penas de 6 años a 15 años.

El texto que enviamos y que fue aprobado precisó que “si la víctima del delito descrito es o ha sido cónyuge o la conviviente del autor, o estuvo ligada a él por una relación análoga el delito tendrá el nombre de feminicidio”.

La ley contra el feminicidio, originada y promovida por el MIMDES, establece que todos los homicidios que se cometan en el marco de la relación de pareja o ex pareja sean sancionados con igual severidad; una pena no menor a quince años.

El pasado 22 de noviembre la Comisión de la Mujer y Familia del Congreso peruano aprobó reformar y ampliar esta Ley del Feminicidio, para sancionar con penas más severas a los agresores, las cuales incluso llegarían a la cadena perpetua. El proyecto tipifica el delito de feminicidio aún cuando las víctimas no sean esposas, parejas o novios del victimario.

Si bien me parece importante que el sector Mujer y el Congreso del Perú continúen teniendo en el horizonte de sus preocupaciones este tema, no estoy segura que un accionar estrictamente punitivo ponga freno a los feminicidios en nuestro país.

MACHISMO: UN PROBLEMA DE PODER

El machismo, lamentablemente, se expresa con violencia, señalan las feministas. “Por eso decimos que la violencia machista no es un problema de comunicación entre la pareja, es un problema de abuso de poder”, afirma la abogada María Ysabel Cedano, ex Directora General de la Mujer del MIMDES.

Beatriz Ramírez, también abogada feminista, lo importancia es llamar a las cosas por su nombre y “decir, como ha hecho el responsable del Instituto Gestalt de Lima, que tanto hombres como mujeres matan por celos, invisibiliza el feminicidio, máxima expresión de la violencia machista”.

Al explicar las causas de estos asesinatos, Manuel Saravia, director del Instituto Gestalt de Lima declara a medios locales, que “los celos se han convertido en el principal factor de riesgo de los asesinatos por amor”.

Efectivamente, los celos no pueden justificar ni un solo asesinato. A lo largo de la historia se ha buscado justificar la violencia contra las mujeres planteando que los agresores tendrían determinado tipo de personalidad que los lleva a cometer estos crímenes, “buscando así ubicarlos dentro del grupo de ‘enfermos mentales’, lo que invisibiliza su responsabilidad frente al delito”, sostiene Paula Escribens.

MUJERES, BIENES DE USO DE LOS HOMBRES

Una de cada cinco mujeres con estudios primarios o menos ha sido agredida físicamente por su pareja.

En este sentido, la educación es un aspecto clave en el desarrollo de las sociedades que afecta otras variables del desarrollo, como las posibilidades de empleo de la población y el comportamiento de algunas variables de crecimiento poblacional. Hay una estrecha relación entre los niveles educativos y la tasa de fecundidad por ejemplo, encontrándose en la mayoría de casos que los bajos niveles educativos en las mujeres están directamente relacionados con altas tasas de natalidad y de manera opuesta encontramos que las mujeres y parejas con mayor nivel de educación tienen mayores probabilidades de planificar su familia y de mejorar el cuidado de la salud de sus niños y niñas.

En un reciente artículo : Mujeres Asesinadas de Javier Torres, el señala que “Se puede agregar algo más a lo que ya se ha dicho en estos días sobre el poco valor de la vida de las mujeres en nuestra sociedad? De un lado, el asesinato de Sorayda Caso, una niña de nueve años cuyo pecado fue correr despavorida durante un operativo militar en la comunidad de Ranrapata. De otro lado, el caso de la joven Ruth Sayas que cometió el “error” de participar en un programa de televisión para contar sus intimidades, y terminó asesinada por su expareja. Pero lo que es pertinente discutir es por qué termina siendo tan natural en nuestro país –por la razón que fuere–, que a las mujeres se les mate con tanta facilidad, y que los crímenes queden impunes y en el olvido… Las mujeres de nuestro país no deben seguir muriendo asesinadas. Por ello, más allá de cualquier análisis sobre los crímenes de Sorayda y Ruth, debemos comprometernos todos y todas sin excepción, a que sus historias no se repitan, a que sus muertes no sirvan solamente para engrosar la estadística”.

Se critica la criminalización de la protesta social, lo cual es muy importante, sin embargo se olvida el feminicidio.

Comparto el planteamiento de Javier Torres y también su convencimiento de que, aunque desde hace mucho tiempo hay denuncias y campañas para desterrar el machismo, éste sigue vigoroso, sabiéndose impune y funcional en una sociedad en la que hemos reducido casi todo a una dinámica de consumo, donde se renueva la idea de que uno de los más antiguos bienes de uso y de cambio de los hombres son las mujeres.

En este 25 de noviembre, renovemos nuestro compromiso en la lucha contra la violencia hacia la mujer en forma integral. El cambio de estereotipos que datan desde inicios de la historia universal no se logrará de la noche a la mañana. Lograr que todas y todos podamos juntarnos alrededor de este objetivo elemental –acabar con las muertes a las mujeres-, examinando seriamente causas antes que lamentando efectos, puede ser el primer objetivo.

Inspirada en el mensaje de Minou Tavárez Mirabal, hago votos para que todos y todas repudiemos la violencia contra las mujeres como un eslabón importantísimo en la construcción de la cultura de paz en nuestro país.

Montevideo, 25 de noviembre 2012


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